Luego de más de un año de la anterior edición, en la que nos propusimos trabajar con tiempos más largos, la edición actual de La copa del árbol nos encuentra en un nuevo momento. La edición como forma de diálogo y amistad. Sigue activa la pregunta por el corazón del proyecto mientras ponemos -activo- nuestro músculo del ritmo, en los tiempos que enfocamos también la energía en otras áreas del trabajo y la vocación.
Coincidimos en eso, Vanesa y yo: la terapéutica de la psicología. Pero a la vez entiendo que ese marco social y pautado de las formas del diálogo se enmarca en una experiencia social más amplia que concibe los intercambios de manera holística e integral, incluidas en estas experiencias algunas formas de lo trascendente, lo esotérico, lo espiritual.
La sociedad atravesada por conflictos y escisiones, guerras internacionales y grietas locales, repercute en nuestras vidas generando angustia y a veces transformando lo común en personal, en nuestros vínculos y amistades. La mística, que emergió, como tema de este número, no es para nosotros una sublimación de lo real, sino un entendimiento orgánico y ecológico según el cual cada parte es responsable del conjunto. Solo ganamos si gana también el otro.
En esta pauta, no vivimos más fácil, sufrimos por el derrumbe, pero también integramos el dolor en nuestras vidas, como herramienta de sanación, y como parte de nuestras historias, nuestras y de los otros, pueblos que han sido sometidos, de los que recuperamos en la integración de los relatos los saberes del cuidado y el respeto a la tierra, algunos rituales, un sahúmo, cantos y un altar, hasta el encendido de las velas, o las inclinaciones frente a un buda de la compasión.
Una terapeuta mística piensa su herramienta y la tierra de la parte del padre que tomó las armas. Cómo Silvia Bergandi llega a la mística y la terapéutica alternativa a través de lo social en Grand Bourg.
Vane y yo, compañeros de este momento en el proceso de edición y diálogo, notamos que esta propuesta que excede lo literario no nos es ajena. El texto no se presenta como literario o como ensayo, sino como herramienta para recorrer, pensar y difundir la espiritualidad.
Jorge Monteleone transcribió y trabajó un manuscrito inédito escrito en un tren de Nuremberg a Praga para pensar -con la prosa de un poeta y erudito- al Tercer Reich y a Kafka. Entre faroles, nieblas, santos y puentes, emerge the mist y los versos del narrador judío europeo.
Carlos Aldazábal, poeta y gestor cultural de Salta radicado en Buenos Aires, comparte con nosotros poemas que transfiguran la guerra del hombre en el monte, los animales salvajes, y la lengua originaria del norte, fantasmas de lo actual.
Vanesa Guerra selecciona un capítulo introductorio de un libro inédito que narra un viaje en Uruguay por tierras donde habitó el padre Pío, tierras de misterio y encuentros del diálogo más allá.
En mi caso, el diálogo es con mi abuelo Salomón Rotenberg, sobreviviente y combatiente del Gueto de Varsovia y el campo de concentración de Kraznik, a partir de un retiro en el Monasterio Benedictino de los Toldos donde encontré la calma y el ritmo para volver a encarar la lectura de su testimonio Abi Vaiter… (Sigamos adelante…) publicado en 2004.
Agradezco mucho la participación de Vanesa y de cada uno de los escritores y poetas que comparten hoy sus escritos con nosotres, así como la de los amigos y colegas que nos acompañan. Fabricar sueños y escritos en un tiempo que se fractura y que duele es un ejercicio del deseo y la resistencia en favor de una mirada integral que apuesta al pensamiento y al trabajo artesanal y común que requieren la literatura y la edición.
En este sentido, quiero nombrar también a Gonzalo Flores Ayala con quién nos reunimos semanalmente para crear los diseños, las gráficas, y cuidar el mantenimiento de la página web. Crear con Gonzalo para mí es un diálogo que se asemeja a la escritura de la poesía y es también un acto de resistencia por el deseo, el compromiso del trabajo que persiste, al tiempo de la libertad de divertirse y crear.
Siento que en estos días es difícil respirar, estamos agotados, ya sea por las condiciones laborales, o las tensiones y la falta de escucha en nuestras vidas cotidianas y diálogos, culturales e institucionales, donde se debaten y ponen en juego los temas que podrían contribuir a liberarnos, en procesos largos, pero donde se sufre la falta de escucha y la intolerancia al pensamiento en presente y con matices, más allá de estar en un frente o en otro que la inercia y los liderazgos -faltantes en aprender de los errores- parecen definir.
Resistir es escribir, pensar, sentir, vivir, discutir y salir adelante en los intercambios de nuestras vidas y trabajos cotidianos. Necesito aire, la angustia me embarga en el cierre de año y buscamos la tierra y la integración con algo más allá de nuestros intereses personales y cotidianos que nos ayude a reconciliarnos con algo mayor que nos sana y necesita sanar.
Esperamos que su lectura forme parte del proceso. Que leer siga siendo parte de nuestras vidas, y si genera escrituras y pensamiento, hay muchas vías para expresarlo: nos gustaría escucharles y seguir compartiendo.
El próximo número aún está abierto, los escuchamos y dialogamos.

 

Martín Glozman

6-11-2025

 

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Director: Martín Glozman

 

Martín Glozman, escritorMartín Glozman nació en Buenos Aires en 1979. Es escritor y docente, graduado en Letras por la UBA y Magister en Escritura Creativa por la UNTREF. Inició el proyecto La copa del árbol en 2020, durante la cuarentena. Escribió diarios desde 1998; publicó los libros Salir del Ghetto (Tersites, 2011), Help a mí (Milena Caserola, 2012), No hay cien años (Milena Caserola, 2016), Documento de María (La Bestia Equilátera, 2017) y Un libro sobre el diálogo (Buena Vista Editora, 2021) que ha sido traducido al inglés (Buena Vista, 2023). Editó las colecciones Naufragios en Milena Caserola y Diálogos en Caterva. Fue docente en la UBA en Literaturas Eslavas y Literatura Europea del Siglo XIX; en la Universidad de General Sarmiento (UNGS) dictó talleres de Lectura y Escritura académica (2015 a 2022) y en La copa del árbol de Escritura creativa. Forma parte de la Red internacional de Prácticas Dialógicas en el marco de la cuál co-organizó la V Conferencia Internacional de Prácticas Dialógicas en Buenos Aires, en 2019. Coordina grupos de diálogo junto a otros terapeutas. Realizó junto a Adrián Unger y Rosario Cervio el documental Salomón.

Editores: Martín Glozman y Vanesa Guerra Malmsten

Vanesa Guerra Malmsten

Vanesa Guerra

 

Vanesa Guerra Malmsten es escritora y psicoanalista.

 Algunas publicaciones:

  • La lengua del desierto- notas. Colección Agalma- dirección Alejandro Schmidt. Buena Vista Editora. Córdoba 2020. Con Beca de Circulación y Promoción 2019 del Fondo Nacional de las Artes.
  • Walser, traductor del limbo. Un ensayo. Bajo la luna, 2017.  Buenos Aires.
  • Síndrome del Montón (novela). El 8vo Loco y Tren en Movimiento Editores,
  • #ColeccionFueradeSerie Argentina, 2016. (Novela Finalista en La Resistencia Editorial Alfaguara y elFoco.com, México 2001)
  • Cómo sopla el Serpentino cuando no canta el gallo (novela) Editorial Bajo La luna, 2012. Buenos Aires.
  • La sombra del animal (relatos) Bajo La luna, 2008 – Primer Premio del Fondo Nacional de las Artes; Argentina 2007.
  • Metáforas del lunar conyugal (relatos) Colección La Buena Pipa. Editorial Nueva Generación, 2000. Buenos Aires.

A partir de setiembre 2021 codirige la Colección Agalma de poesía y ensayo en Buena Vista Editora, Córdoba. Su ensayo Proyecto BREA – fue beneficiado con la Beca Creación Letras del FNA 2021.

 

Diseño: Martín Glozman y Gonzalo Flores Ayala

Gonzalo Flores Ayala

Diseñador de interiores egresado de la ORT. Me dedico al diseño web desde hace más de veinte años y también al diseño gráfico en general. Doy clases de diseño y tengo un emprendimiento llamado CUTTING ART, especializado en invitaciones premium para eventos.
Amante del arte, la naturaleza y la arquitectura. También soy músico, bailo danza clásica y tap, y hago bonsái.
Creo profundamente que “el amor es la mejor herramienta para crear”, y que cuando se trabaja desde ese lugar, todo fluye de manera natural.