Un barco de papel sobre el agua

Las frases. Hernán Lucas

Foto: Ahmed Zayan on Unsplash

LAS FRASES

Hernán Lucas

Su psicoanalista solía pasarle un papelito al final de cada sesión, donde anotaba una frase o una
palabra que sintetizaba lo que habían estado hablando ese día. Al llegar a su casa, metía esos
papelitos en un cajón de su escritorio. Hasta el viernes a la noche, cuando su mejor amigo abriría el cajón y leería el papelito a los demás amigos que se reunían a conversar, escuchar música, fumar. Él hacía como si le diera lo mismo, pero le molestaba esa costumbre.
Un día, detrás del último papelito que le había dado su psicoanalista, decidió escribir una frase
destinada a él. El desprevenido abrió el cajón, como siempre. Leyó el papelito sin hablar, sonrió
apenas, y volvió a guardarlo. Así, logró dos cosas: que su amigo abandonase de una vez su mala
costumbre; y transmitirle, además, algo que «por las buenas» hubiera sido difícil. Tal vez por
orgullo, su amigo nunca hizo mención a la frase; tal vez por temor, él tampoco.
Conversaban en la cocina del departamento de su amigo. Mientras éste terminaba de preparar unos tragos, le pidió a él que fuera a su escritorio a leer una nota que había aparecido en un suplemento literario. Cuando empezó a leerla advirtió, en el margen de la nota, una frase escrita con birome. No recuerda qué decía, pero sí que al leerla pensó que se trataba de una respuesta a la frase que él le había escrito aquella vez, detrás del papelito de su psicoanalista. Tal vez por la impresión que le causó leerla, el contenido desapareció de su memoria. Nunca le preguntó si efectivamente había sido una contestación.
La pantalla de su celular anunciaba que se trataba de su tía. Apretó una tecla y llevó el aparato a su oído. Del otro lado escuchó su voz diciéndole: hoy te cojo. Era claro que no había intencionalidad en la frase de su tía. Seguramente debió de haberlo llamado por equivocación. Sin embargo, ese episodio le hizo pensar en el diálogo con su amigo, iniciado aquella noche alrededor de su escritorio. La mayoría de los interlocutores –pensó– cuenta con un solo canal para comunicarse entre sí; nosotros, en cambio, con dos. Prefirió no comentar esto con él. Sabía que si mencionaba el tema, ese segundo canal, ese canal alternativo, tal vez nunca vuelto a usar en el futuro pero siempre disponible, se asimilaría definitivamente al primero. Para seguir “en on”, el diálogo iniciado aquella noche alrededor de su escritorio, debía permanecer igual que como había empezado: mudo.


Hernán LucasHernán Lucas nació en Buenos Aires en 1974. En 2007 abrió la librería Aquilea, en pleno centro porteño. Co-coordinó los ciclos literario-musicales Noches Humbert Humbert y Función Privada en librería Aquilea. Escribió: Un tapado arena (Alción, 2005); Prosa del cedido por el oro (Paradiso, 2007); Aquilea. Crónicas de una librería (Bajo la luna 2013); Una película vuelve a casa (Paisanita. 2017); Dos gardenias (Caleta Olivia, 2020).

Ph: Marcos Martínez